15 Sep De la pista al Hudson: Entrevista a “Paula Zugasti”, una campeona que convirtió la esgrima en su forma de afrontar la vida
Hay vidas que parecen sacadas de una novela de aventuras modernas. Imagina dominar el arte de la espada, colgarte una medalla de plata en un Mundial con la selección española, competir en las pistas por todo el mundo y, unos años después, cambiar la careta por controlar la energía fotovoltaica para diseñar paneles solares en una multinacional estadounidense.
Esa es la historia de Paula Zugasti Capellá, formada en el Club Recreativo de Esgrima Alcobendas (CREA). Hoy nos atiende desde su oficina en New Jersey, con las vistas de Manhattan y el Río Hudson de fondo, para recordar su carrera, contarnos qué hace tan especial a la esgrima, y explicarnos cómo el club de su vida la preparó para triunfar al otro lado del Atlántico.

De las pistas de Alcobendas a la orilla del Hudson.
P: Ahora que ves el Hudson cada mañana desde tu oficina de ingeniera, ¿la esgrima queda en el pasado o sigue presente en tu día a día?
RESPUESTA: La esgrima ha sido algo tan importante en mi vida que siempre va a estar presente, por la cantidad las relaciones y amistades que aún conservo, y sobre todo por los valores que me ha enseñado. Sigo intentando superarme a mi misma cada día, y puedo manejar situaciones de alto estrés gracias a todas las competiciones en las que he participado. Ya no gano asaltos en la pista, pero me enfrento a las situaciones de mi día a día con la mentalidad de una esgrimista.

P: Oro en Copenhague, varios Campeonatos de España y esa plata histórica por equipos en el Mundial de El Cairo 2021. Con perspectiva, ¿qué es lo que de verdad te hacía vibrar al subir a la pista?
RESPUESTA: Nunca fui la más atlética o la que mejor técnica tenía, pero creo que conseguí todos mis éxitos gracias a mi fortaleza mental. Era capaz de manejar los asaltos más con la cabeza que con mis acciones. Sabía cómo aguantar la presión para que mi oponente se equivocara antes que yo. No me rendía fácil y creo que eso es algo que la gente podía sentir desde fuera. Subirse a una pista era entrar en otro mundo y mi objetivo era conquistarlo.
El Club Recreativo de Esgrima Alcobendas, su punto de partida
P: Estás en un entorno hipertecnológico en EE.UU., pero tus raíces están en Alcobendas. ¿Qué ha significado para ti el Club Recreativo de Esgrima Alcobendas, a nivel personal y profesional?
RESPUESTA: el Club Recreativo de Esgrima Alcobendas fue y siempre será mi familia. Me han ayudado y apoyado en todas las etapas de mi vida y tengo muy claro que no habría llegado a estar donde estoy si no fuera por mi club y mi ciudad. Echo la vista atrás y casi no me puedo creer todo lo que hemos vivido juntos. Solo espero que estén tan orgullosos de mi ahora como de lo orgullosa que estuve yo siempre de formar parte del club.

P: «El CREA siempre se ha caracterizado por tener un ambiente muy cercano, casi de familia. Y aunque hay que entrenar muy duro y con mucha disciplina, ¿Cómo crees que influyó ese ambiente humano en que lograras tus mayores éxitos sin perder los pies del suelo?».
RESPUESTA: Tenía una relación muy buena con mis entrenadores y compañeros donde había tiempo y espacio para celebrar los éxitos, pero si había que poner a alguien en su sitio de vez en cuando, se hacía. Aunque la esgrima sea un deporte mayoritariamente individual, trabajábamos todos como un equipo. Yo volvía a entrenar después de las competiciones y hacía la misma condición física, los mismos desplazamientos y los mismos ejercicios que el resto. Además, muchos otros en el club tenían tanto nivel como yo, así que perdía asaltos constantemente.

P: Echando la vista atrás a tus días de competición, ¿cuál es ese recuerdo o momento que al venirte a la mente te arranca una sonrisa y te transporta a esa emoción tan especial?
RESPUESTA: Tengo muchísimos recuerdos fantásticos de esos años y es difícil elegir, pero creo que me quedaría con el día que gané el oro en Copenhague. Tuve un apoyo enorme de todos los tiradores y entrenadores que estaban allí conmigo, fuesen de mi club o no. Sentí que aunque fuese yo la que recibió el trofeo, la victoria era de la esgrima española. Quiero pensar que ese momento hizo a mucha gente darse cuenta que sí éramos capaces de hacer grandes resultados internacionalmente.
P: Si pudieras mandar hoy un mensaje desde New Jersey a tus antiguos entrenadores y compañeros del club, ¿qué les dirías?
RESPUESTA: Les daría las gracias por todo lo que me han aportado. Pienso en ellos constantemente con todo el cariño del mundo y les deseo todo lo mejor. Me gustaría volver a verlos pronto y recordar todos los buenos momentos juntos.
Esgrima e ingeniería eléctrica: rompiendo el mito de «o deporte o estudios»
P: Muchos jóvenes del club, y fuera de él, temen que la alta competición les impida tener un futuro profesional o descuidar los estudios. Tú eres la prueba de que se puede ser subcampeona del mundo e ingeniera. ¿Qué le dirías a quien duda de si puede compaginarlo todo?
RESPUESTA: No es nada fácil compaginar el deporte de alto nivel con los estudios. Hay que ponerle mucha energía y determinación. Yo diría que los más importante es organizarse bien y entender que va a ver muchos días complicados. Pero si tienes pasión y disciplina, no hay nada que te pueda parar.

P: Para terminar, a quien esté dudando si probar este deporte, ¿por qué le recomendarías entrar por la puerta de la sala de esgrima del Club Recreativo de Esgrima Alcobendas con los ojos cerrados?
RESPUESTA: el Club Recreativo de Esgrima Alcobendas es uno de los mejores clubes que puedas encontrar. El ambiente de familia y apoyo que se forma no es nada fácil de vivir en otro sitio. Los entrenamientos se adaptan a cualquier nivel. Solo hace falta mirar a la larga lista de resultados para saber que en este club se fabrican campeones. Y si eso no es lo que estás buscando, es un sitio excepcional para aprender y pasárselo bien después de la escuela o del trabajo.
Despedimos la charla desde New Jersey con una sonrisa y una dosis enorme de inspiración. Paula Zugasti Capellá es el reflejo de lo que representa el Club Recreativo de Esgrima Alcobendas: talento, esfuerzo, humildad y la capacidad de brillar en cualquier «pista» que te ponga la vida, ya sea en El Cairo o en el mercado tecnológico americano.
¡Gracias por tu tiempo, campeona! Alcobendas siempre será tu casa. ¡En guardia!
